Algunas de las conductas que más enfrento en el aula son:
- Falta de atención y distracción durante la explicación de la clase.
- Pláticas entre los alumnos mientras se dan instrucciones o una explicación
- “urgencias” como ir al baño, entregarle algo a un compañero/a, maestro/a, lavarse las manos porque tienen una gotita de tinta o corrector, etc.
- Interrumpir alguna explicación para dar información “importante” al grupo o hacer una pregunta o comentario que no tienen nada que ver con la clase.
Ante todo esto, no podemos perder el enfoque de que son adolescentes, que el centro de su universo no es precisamente la clase de geografía y que la mayoría de las veces no están consientes de lo grave de sus conductas y su repercusión. Es ahí donde debemos separar conductas de personas y no hacerles sentir que sus asuntos no tienen importancia, sino que hay que buscar el momento adecuado para resolverlos.
Yo ubico todas estas manifestaciones en las primeras dos categorías
de la metas del comportamiento inadecuado; atención y poder, identifico en los
alumnos que manifiestan esa conducta una necesidad de tener la atención, no necesariamente
la mía, sino la de los compañeros, para sentir que pertenecen al grupo y son
parte importante de él; en otras ocasiones, es la atención de sus padres la que
reclaman, ya que el alumno sabe que manifestar estas conductas cotidianamente
hará que tarde o temprano sus padres se enteren y volteen su vista hacia ellos,
aunque sea para regañarlos.
En cuanto a los determinantes biológicos para la conducta
que identifico, creo que no existe ninguno de los mencionados en el artículo, a
excepción de un caso, del cual su mamá me informó que se le diagnosticó TDA y
la conducta de este alumno es la única que yo ubicaría con el objetivo de
insuficiencia puesto que constantemente repite que no puede, no sabe o que es muy
difícil realizar las tareas que tiene por hacer.
Referente a los determinantes ambientales, creo que es ahí
donde radica la motivación de las conductas mencionadas, ya que aunque no se
vean reforzadas por el maestro, los son por parte de los compañeros, y
finalmente los adolescentes persiguen la atención e identificación de sus
iguales. También creo que influye el hecho de cómo se han tratado esas
conductas en el pasado, ya que en el caso de secundaria, las repiten con cada
maestro a la expectativa de cuál será la reacción de cada uno, cuando ven que pueden
desequilibrar, enojar, a alguno de ellos tienden a repetirlo porque les parece “gracioso”.
Hola Emma:
ResponderEliminarCoincido contigo en tus conclusiones, como comentas, los alumnos buscan a través de sus conductas erróneas; atención y poder, y me parece muy pertinente tu comentario acerca de que al menos en el adolescente, no buscan la atención del maestro, sino de sus compañeros o sus padres, y no debemos perder esto de vista, porque creo que nos ayudará a no tomarlo como algo personal, me llama también la atención que encuentras solo un caso cuya causa se debe a un determinante biológico, eso es bueno porque eso indica que este tipo de problemas son los menos frecuentes y trabajar con un problema de esta índole es más difícil de resolver.
Excelentes comentarios.
Saludos cordiales
Cony
Me parece muy bueno el entender que los estudiantes no tienen como prioridad el estar en nuesta clase. Yo sé que a muchos no les gustan las matemáticas, pero por lo mismo me esfuerzo para hacer la clase un poco más atractiva y dinámica.
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