Caso 1Cristina no quiere trabajar
Estrategia. En este caso yo emplearía la
estrategia de “preguntar por curiosidad”, tratando de indagar cuál es la
motivación de la alumna para no trabajar y alentándole a esforzarse. Creo que
es un caso de incapacidad asumida en el que es necesario reconocer y animar los
esfuerzos positivos, evitar la crítica y simplificar las tareas en pasos
pequeños.
Caso
2 Sara no puede dejar de hablar
Estrategia. Creo que este es un caso de atención indebida, en
el que podemos emplear estrategias como hacer una pregunta directa, pedirle que
haga alguna actividad especial, recordándole que debe apegarse a las rutinas y qué se espera de ella.
Caso 3 Josué intimida y bromea
en clase
Estrategia: Creo que
este es un caso de poder mal dirigido en el que podemos involucrarlo pidiéndole
ayuda con sus sugerencias para algunas actividades, asignándole explicar algún
tema, asignarle responsabilidades, y nuevamente apegarse a las reglas
previamente establecidas y hacerle ver lo que se espera de él. En este caso en
particular creo que es muy importante el apoyo de nuestras autoridades para
emplear un tiempo fuera, del alumno o maestro, cuando la situación sea extrema,
es decir, cuando ya se han empleado variedad de estrategias y no funcionan, no
usarlo como primera opción.
Hola Emma:
ResponderEliminarMe parecen muy bien tus propuestas, estoy de acuerdo con la categorización que le das a cada caso, y me parece que los ejemplos son muy representativos de conductas que enfrentamos día a día en el aula, además tienes razón en el último comentario, es importante que las autoridades den apoyo al maestro en la aplicación de la disciplina positiva, por eso creo que en la propuesta final de este curso será muy importante la participación de los directivos de nivel.
Saludos cordiales
Cony